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Gestionar situaciones difíciles en 4 pasos

por Haidehoi David Simurgh

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08/04/2024

El primer paso es darte cuenta de que algo no va como deseas. Las acciones realizadas en el pasado no han producido el resultado esperado. Si te pones a escuchar, puedes sentirlo fácilmente: la presión aumenta, todo se ralentiza, los movimientos ya no son naturales, sinceros, simples.

En el segundo paso te enfrentas a una bomba, y lo sabes. Ahora queda decidir qué enfoque adoptar. Con una bomba siempre hay solo dos opciones: desactivarla o hacerla explotar. La primera requiere paciencia y experiencia, pero conduce a un cambio acompañado, a un nuevo equilibrio. La segunda es más rápida, pero provoca consecuencias importantes tanto dentro como alrededor.

La mente que corre de forma obsesiva por todas las posibilidades y el peso en el corazón conducen a una bajada del estado de ánimo. Es importante dejar que estas sensaciones te atraviesen, de lo contrario podrían intensificarse. Quédate en compañía de tu dolor, aprende a observar y a ser comprensivo contigo mismo.

El tercer paso consiste en sumergirte en una visión más elevada de la situación, comenzando a hacerte algunas preguntas, como:

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
¿Mi corazón desea resolver esta situación?
¿Cómo aprendo, sano y mejoro gracias a lo que está sucediendo?

El cuarto y último paso es aquel en el que se invierte energía en la acción. Todo aquello sobre lo que tienes responsabilidad te necesita para que marques el rumbo. Para todo lo demás, ten fe y deja que el Universo junte las piezas del rompecabezas.

Y cuando las cosas vayan mejor, verás que tu esfuerzo habrá sido un ejemplo y que el mundo entero habrá cambiado. Porque como dijo Lao Tsé: cuando tú encuentres el camino, otros también lo encontrarán, y al encontrarlo, serán atraídos hasta tu puerta.

Un abrazo reconfortante